jueves, marzo 01, 2007

Lo esencial es invisible a los ojos...

Me parecio genial el post de Rita, Me trajo recuerdo de lindos momentos, he leído este libro muchas veces y me encanta!!.
Les dejo el capitulo donde El Principito aprende que "Lo esencial es invisible a los ojos..."

CAPÍTULO XXI.
Zorro: Buen día
Principito: Buen día (respondió cortésmente, se dio vuelta pero no vio a nadie)
Zorro: Estoy aquí (dijo la voz), bajo el manzano...
Principito: ¿Quién eres?. Eres muy bonito...
Zorro: Soy un Zorro
Principito: Ven a jugar conmigo. ¡Estoy tan triste!...
Zorro: No puedo jugar contigo. No estoy domesticado.
Principito: ¡Ah! Perdón. Pero después de reflexionar agregó: ¿Qué significa domesticar?
Zorro: No eres de aquí. ¿Qué buscas?......
Principito: Busco Amigos. ¿Qué significa "domesticar"?
Zorro: Es algo demasiado olvidado. Significa “crear lazos”.
Principito: ¿Crear lazos?

Zorro: Claro. Todavía no eres para mí más que un niño parecido a otros cien mil niños. Y no te necesito. Y tú tampoco me necesitas. No soy para ti más que un zorro parecido a otros cien mil zorros. Pero, si me domesticas, tendremos necesidad uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo. Yo seré para ti único en el mundo...
Principito: Comienzo a entender. Hay una flor... creo que me ha domesticado...
Zorro: Es posible. En la Tierra se ven todo tipo de cosas...
Principito: Oh! no es en la Tierra.

El zorro pareció muy intrigado:
Zorro: ¿En otro planeta?
Principito: Sí.
Zorro: ¿Hay cazadores en aquel planeta?
Principito: No.
Zorro: ¡Eso es interesante! ¿Y gallinas?
Principito: No.
Zorro: Nada es perfecto (suspiró)

Pero el zorro volvió a su idea:
Zorro: Mi vida es monótona. Yo cazo gallinas, los hombres me cazan. Todas las gallinas se parecen, y todos los hombres se parecen. Me aburro, pues, un poco. Pero, si me domesticas, mi vida resultará como iluminada. Conoceré un ruido de pasos que será diferente de todos los demás. Los otros pasos me hacen volver bajo tierra. Los tuyos me llamarán fuera de la madriguera, como una música. Y además, mira! Ves, allá lejos, los campos de trigo? Yo no como pan. El trigo para mí es inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada. Y eso es triste! Pero tú tienes cabellos color de oro. Entonces será maravilloso cuando me hayas domesticado! El trigo, que es dorado, me hará recordarte. Y me agradará el ruido del viento en el trigo...

El zorro se calló y miró largamente al principito:
Zorro: Por favor... ¡domestícame!
Principito: Me parece bien, pero no tengo mucho tiempo. Tengo que encontrar amigos y conocer muchas cosas.
Zorro: Sólo se conoce lo que uno domestica. Los hombres ya no tienen más tiempo de conocer nada. Compran cosas ya hechas a los comerciantes. Pero como no existen comerciantes de amigos, los hombres no tienen más amigos. Si quieres un amigo, ¡domestícame!
Principito: ¿Qué hay que hacer?
Zorro: Hay que ser muy paciente. Te sentarás al principio más bien lejos de mí, así, en la hierba. Yo te miraré de reojo y no dirás nada. El lenguaje es fuente de malentendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca...

Al día siguiente el principito regresó.
Zorro: Hubiese sido mejor regresar a la misma hora. Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, ya desde las tres comenzaré a estar feliz. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. Al llegar las cuatro, me agitaré y me inquietaré; ¡descubriré el precio de la felicidad! Pero si vienes en cualquier momento, nunca sabré a qué hora preparar mi corazón... Es bueno que haya ritos.

Principito: ¿Qué es un rito?
Zorro: Es algo también demasiado olvidado. Es lo que hace que un día sea diferente de los otros días, una hora de las otras horas. Mis cazadores, por ejemplo, tienen un rito. El jueves bailan con las jóvenes del pueblo. ¡Entonces el jueves es un día maravilloso!. Me voy a pasear hasta la viña. Si los cazadores bailaran en cualquier momento, todos los días se parecerían y yo no tendría vacaciones.

Así el principito domesticó al zorro. Y cuando se aproximó la hora de la partida:
Zorro: Ah!... Voy a llorar.
Principito: Es tu culpa, yo no te deseaba ningún mal,pero tú quisiste que te domesticara.
Zorro: Claro.
Principito: ¡Pero vas a llorar!
Zorro: Claro
Principito: ¡Entonces no ganas nada!
Zorro: Sí gano, a causa del color del trigo.
Luego agregó: Ve y visita nuevamente a las rosas. Comprenderás que la tuya es única en el mundo. Y cuando regreses a decirme adiós, te regalaré un secreto.

El principito fue a ver nuevamente a las rosas:
Principito: Ustedes no son de ningún modo parecidas a mi rosa, ustedes no son nada aún. Nadie las ha domesticado y ustedes no han domesticado a nadie. Ustedes son como era mi zorro. No era más que un zorro parecido a cien mil otros. Pero me hice amigo de él, y ahora es único en el mundo.

Y las rosas estaban muy incómodas.
Principito: Ustedes son bellas, pero están vacías (agregó). No se puede morir por ustedes. Seguramente, cualquiera que pase creería que mi rosa se les parece. Pero ella sola es más importante que todas ustedes, puesto que es ella a quien he regado. Puesto que es ella a quien abrigué bajo el globo. Puesto que es ella a quien protegí con la pantalla. Puesto que es ella la rosa cuyas orugas maté (salvo las dos o tres para las mariposas). Puesto que es ella a quien escuché quejarse, o alabarse, o incluso a veces callarse. Puesto que es mí rosa.

Y volvió con el zorro:
Principito: Adiós.
Zorro: Adiós. Aquí está mi secreto. Es muy simple: sólo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.
Principito: “Lo esencial es invisible a los ojos” (repitió a fin de recordarlo)
Zorro: Es el tiempo que has perdido en tu rosa lo que hace a tu rosa tan importante.
Principito: Es el tiempo que he perdido en mi rosa.(dijo a fin de recordarlo)
Zorro: Los hombres han olvidado esta verdad. Pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Eres responsable de tu rosa.
Principito: Soy responsable de mi rosa... (repitió a fin de recordarlo)


Si quieren leer la obra completa de El Principito visiten aquí

5 comentarios:

Rita dijo...

¡Gracias por lo que me toca!
Sé lo especial que es este libro para tí, te hubiese encantado la obra, la verdad no me imaginé que me iba a gustar tanto.
La escena con el zorro es mi escena preferida, nos recuerda lo importante de “crear lazos” (domesticar), de tomarse el tiempo de conocer, de relacionarse a un nivel más intimo con los demás.
Después de la obra, explicándole la escena a Laurita, le puse el ejemplo de nani (su perrita) y lo especial que nani era para ella respecto de los demás perros. Después de la explicación, Laura terminó tan conmovida como yo. Estoy segura que le encantará el libro.

Lindisima dijo...

Que bueno que coloques tus recuerdos en tu tu blog, y más si son buenos, la verdad no leí el Principito pero nunca es tarde, un beso para ti.

Yashvé dijo...

Lo de Laurie me conmovió mucho, es lindo que ha tan pequeña edad ya ella tenga experiencias que la acerquen de forma vivida a este concepto… Nunca tuve una mascota, pero se que es el mejor aliado para entender y experimentar l la Creación de Lazos

Anónimo dijo...

hoy es el dia del amigo y yo tengo un amigo muy especial q esta conmigo hace exactamente 1 año 9 meses,es mi mascota llamada garras y es un zorro y cuando lei esto m emocione mucho xq lo q dice el principito sobre domesticar es cierto...yo a garras lo tengo desde q tiene 1 semana d vida y es tan importante para mi xq lo pude domesticar y el a mi tambien porque yo lo necesito siempre conmigo y el tambien a mi,es parte de mi,llegue hasta es pagina porque estaba buscando info sobre zorros grises y cuando m puse a leer esto m dieron ganas de hablar sobre mi amigo y compañero...bue espero q todos tengan alguien para domesticar y alguien q los domestique,besos

Yashvé dijo...

anónimo: que historia tan linda.. eres todo un principito con zorrito y todo, dale mucho cariños a garras de mi parte