miércoles, agosto 23, 2006

Recuerdos


Decidí emigrar, el proceso de preparación al principio es lindo planeas miles de cosas, escuchas miles de voces, internalizas que no es fácil pero no imposible, y empieza la búsqueda del destino y el cómo. Luego te encuentras que solo te puedes llevar 2 maletas de 32 kilos cada una, o sea, 64 kilos (claro siempre esta la opción de llevarte un container con toda la casa, pero si uno empieza una vida en otra parte se debe empezar con poco para que cuadre con mi necesidad de empezar en otro lugar).
Empieza entonces el ajustarse a los 64 kilos, pero? Què dejo? Qué me llevo?. Seria muy fácil vivir como dice Andy Warhol:
“Creo que todos deberíamos vivir en un gran espacio vacío. Me gusta la costumbre japonesa de enrollarlo todo y guardarlo en armarios. Pero yo prescindiría hasta de los armarios, porque es una hipocresía… Todo en tu armario debería tener fecha de caducidad, al igual que la leche, el pan, las revistas y los periódicos, y una vez superada la fecha de caducidad, deberías tirarlo. Lo que deberías hacer es comprar una caja cada mes, meterlo todo adentro y a final de mes cerrarla. Entonces le pones fecha y la envías a Nueva York. Deberías intentar seguirle la pista, pero si no puedes y la pierdes, no importa, porque es algo menos en que pensar: te sacas otra carga de la mente. Yo ahora simplemente lo tiro todo en cajas de cartón marrones del mismo tamaño que tienen una etiqueta a un costado donde poner el mes y año. Sin embargo, detesto francamente la nostalgia, así que en el fondo espero que se pierdan todas y no tener que volver a verlas nunca más”

Pero? No es cierto que las cosas materiales son las que no llevan al recuerdo?, no todos los recuerdos los llamamos a nuestro antojo, ellos necesitan un vehiculo, un combustible que los haga aparecer, el mejor ejemplo son las fotos, la foto puede estar mal tomada, borrosa, movida, rayada, pero si es la instantánea de un buen momento no queremos botarla, la vemos y nos remontamos a ese momento, sentimos hasta el olor de ese momento. Entonces seria fácil: me llevo solo las fotos. Ahhh y los objetos? El primer peluche que te regalo tu papá, el peluchito de tu mejor amiga, las tarjetas de felicitaciones, el primer regalo del que hoy es tu pareja…si sigo sumando fotos, objetos, recuerdos, no habrá espacio para la ropa .. yo creo que solo las fotos pesan mas que eso…Y aún no he pesado los afectos.. las maletas pesan muchísimo ya y aún no les he metido nada…

5 comentarios:

Caty dijo...

Interesante este post! un dia, hace ya mucho tiempo, yo me fui a Canada a estaudiar, con una maletica de........20 kilos! cuando saque todo de la maleta y lo esparci por el cuarto....pues no habia nada! :)...años despues, cada vez que iba a Venezuela, me traia algo "mio" de alla.....incluyendo fotos...y ahora necesito un cuarto mas para guardar papelitos, dibujos, etc, etc, etc...pero en mi cabeza, tengo una casa japonesa!...zen........

Yashvé dijo...

Yo también tengo una casa zen, en mi cabeza... pero no niego que es riquisimo encontrarse con todos los perolitos que reunimos en la vida... me alegra mucho que sientas lo mismo que yo. Gracias por Visitar

Rita dijo...

Yo tengo una casa zen en mi cabeza y mi corazón...
Me encantó tu foto en 64 kilos. ¿Y Tommy ?

carmen dijo...

Hola: me sosrprende lo profunda de tu reflexión, porque se parece mucho a la mia, siempre lo que llevas en tu cabeza y en tu corazón pesa más de lo que llevas en la maleta, y a veces es difícil decidir que llevar y qe no. No obstante, estoy segura de que tu decisión será firme y sabia y que lo que te lleves será justo lo necesario para comenzar tu nueva vida sin olvidar de donde vienes, te deseo la mejor de las suertes, aunque estoy más que te segura que les va a ir muy bien. Carmen

Yashvé dijo...

Hola carmencita…no sabia que estabas hace rato en la aventura bloguera... te visitaré frecuentemente.

Gracias por la buena vibra

besos